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Mostrando las entradas de 2014

La María

María tiene 26 años. Hace 18 que baila y hace 4 que está con Daniel. Hoy ella viste una falda larga, zapatos negros de tacón, blusa negra, pañoleta, pulseras y aretes que la delatan. Todos sabemos lo que va a hacer. Daniel viene de azul y rojo, su traje entero con la telaraña en el pecho y botas del mismo motivo. Para él, todavía es Halloween y los dulces le siguen haciendo efecto, pues no se puede quedar quieto.  Cuando termina la primera canción, el guitarrista saluda y explica que acaban de tocar una alegría, que a continuación sigue una guajira de Niño Josele llamada Alma de Mujer y Daniel lo interrumpe diciendo: "Yo ya sé. Ya estuve aquí en el ensayo" . Los más jóvenes de la sala se ríen. Una señora de unos 50 años tuerce los ojos, rechazando la imprudencia inocente del crío y a María le da pena.  Pasa la guajira y viene una sevillana. El guitarrista la llama "María Isaacs, ven a bailarte esta sevillana". María Isaacs ¿Coincidencia? De todos los apellid...

Espantajopismo crónico

Según el " Manual para ser un perfecto espantajopo ", el término espantajopo se refiere a un " individuo que tiene como obligación visitar los sitios de moda, sin importar si le gustan o no con tal de estar en la jugada. Le gusta aparentar ante sus amigos y hace lo imposible por figurar a como dé lugar". El Manual también dice que el término aunque es barranquillero aplica para toda Colombia y yo lo apoyo. El último ejemplo que nuestra nación ha dado de espantajopismo crónico es el dichoso #RetoDeLaCubetaDeHielo. Este boom de las redes sociales fue creado para crear consciencia sobre la Esclerosis Lateral Amiotrófica, enfermedad neuronal en la que estas células se desgastan o mueren y dejan de enviar mensajes a los músculos, conduciendo a la parálisis, que si alcanza la zona torácica, impide que la persona respire por sí sola.  En Estados Unidos se inventaron la campaña del #IceBucketChallenge para recaudar fondos para la ALS Association, organización sin á...

Mentira

La mentira es una creación humana que llena los espacios donde creemos que no caben las verdades. Es esa comida chatarra que comemos porque, aunque no nos nutra y nos llene de gases, se prepara más rápido, sabe “mejor” y es más divertida que la comida de verdad. Es una patada de ahogado. Es lo que sale de nosotros cuando no queremos sufrir. La respuesta más bonita a las preguntas difíciles. La mentira es un bebé terco que tiene miedo de nacer, pues es muy feliz en el vientre de la madre y lucha por quedarse ahí. Él logra no salir, pero termina muriendo envenenado en el vientre. Por algo se dice que las cosas salen a la luz, porque la verdad es eso: dar a luz. Es un parto que duele, sí, pero que da vida. La mentira es un paseo a una dulcería en el que nos emocionamos y empezamos a llenarnos de gomitas, chocolates, tortuguitas con centro líquido, barritas agridulces, chicles y masmelos. Somos felices porque además, todo es gratis. Después queda la diarrea, el dolor de cabeza ...

El día de la negra

Hoy la negra está triste y muy pocos la entienden. La mayoría piensa que debería celebrar, pues es su cumpleaños; pero la negra no quiere fiestas, hoy no tiene ganas de bailar. Terminó de lavar las ollas del almuerzo y montó la cafetera pequeña, la de 4 tazas, para hacer su tinto de la tarde. A ella no le gusta esa cafetera, pero como está sola en la casa le tocó usarla. Fue al cuarto y se puso su vestido amarillo. Sacó la mecedora a la terraza y se sentó a pensar. Los vecinos pasan y la saludan, la felicitan. Ella responde solo porque su mamá la enseñó a saludar, pero realmente no tiene ganas de hablar. Se queda viendo lejos, con la mirada perdida entre el cielo y sus recuerdos. El ojo izquierdo le llora cuando suena en su cabeza la lírica del que dijo que “del yugo las cadenas cual heroica fiera destrozó” . Se seca las lágrimas antes de que alguien las vea. Llega la vecina de en frente “Feliz cumpleaños, vecina ¿Cómo está? ¿Muy regalada? ¿Y sus hijos ya la felicitaron? Ima...

Carta abierta al vale de la diatriba

Hola Andrés, Me imagino que esta debe ser la enésima opinión que recibes de alguien sobre tu célebre “ diatriba ” contra el Mr. Black y El Serrucho; pero no me aguanto las ganas de decirte lo que pienso y siento.  Tu diatriba la leí a eso de la 1 de la tarde. Estaba recién levantada de mi siesta y cuando la terminé quedé con una mezcla de emociones y pensamientos tal, que luego no pude estudiar tranquila, por estar pensando en responderte. Te pido que tengas un poco de paciencia y leas este texto hasta el final. En primer lugar, te felicito, has logrado lo que todos los que escribimos queremos: llegar a la mente y al corazón de los lectores. Sin embargo, me parece una pena que te hagas más célebre por insultar y recibir insultos que por la grandeza, belleza u originalidad de tu obra. La verdad, mi hermanito, la cagaste con ese texto. Como he visto en tu tuiter, hay gente que te apoya, pues sienten que por fin alguien le dijo la verdad en la cara al Mr. Black y lo...

Del amor y los bobos

Todas las mujeres sufrimos por amor. A veces hay un espécimen al que amamos, pero es un bobo con diploma y no nos presta ni cinco de atención. En ocasiones, el vale sí nos para bolas, pero porque se le paran las bolas. Puede ser el amigo del que siempre hemos estado enamoradas y nos usa para darle celos a sus prospectos; el ex novio que nunca superamos y que nos enreda la mente cada vez que lo volvemos a ver, así eso sea cada cinco eclipses; el que vimos una vez en el gimnasio, le averiguamos la vida y ni siquiera sabe que existimos. En fin, sea quien sea, sufrimos por alguno. ¿Por qué sufrimos? ¿Por qué somos tan desdichadas? ¿Por qué siempre es lo mismo? Fácil. Porque no nos conformamos con quererlos, sino que queremos que los vales también nos quieran igual a como nosotras los queremos a ellos y como eso no pasa, nos frustramos y comienza el dolor. Debemos partir de la base de que todos los hombres son bobos. Esa es la primera ley del hombre. En virtud de esto, siendo sere...

La Enferma

Era una ciudad en la que todo era ideal La gente, contenta, salía a caminar Todos sonreían y hablaban sin parar Ninguno aceptaba que les hacía falta el mar Los viernes en la noche eran para celebrar ¿Qué era lo que festejaban? No lo puedo imaginar Por fuera todos siempre felices se mostraban Pero por dentro, el vacío sus corazones ocupaba Era una ciudad muy especial Nadie conocía su problema real Los huecos de las vías se podían tapar Las inundaciones siempre controlar La falta de energía no era algo en qué pensar Ella sufría de algo muy particular ¿Qué era ese algo? Se deben preguntar Yo en cambio me pregunto ¿por qué todo termina en “ar”? Lo siento, lo sé, no es momento de bromear Pero es que no sé cómo este poema continuar No les voy a dar más vueltas No se vayan a cansar El mal de esta urbe, se los voy a revelar Ella padecía de una gran enfermedad Lo que ella tenía era carencia de amar De verdad que era bonita, no se los v...