Espantajopismo crónico
Según el "Manual para ser un perfecto espantajopo", el término espantajopo se refiere a un "individuo que tiene como obligación visitar los sitios de moda, sin importar si le gustan o no con tal de estar en la jugada. Le gusta aparentar ante sus amigos y hace lo imposible por figurar a como dé lugar". El Manual también dice que el término aunque es barranquillero aplica para toda Colombia y yo lo apoyo. El último ejemplo que nuestra nación ha dado de espantajopismo crónico es el dichoso #RetoDeLaCubetaDeHielo.
Este boom de las redes sociales fue creado para crear consciencia sobre la Esclerosis Lateral Amiotrófica, enfermedad neuronal en la que estas células se desgastan o mueren y dejan de enviar mensajes a los músculos, conduciendo a la parálisis, que si alcanza la zona torácica, impide que la persona respire por sí sola.
En Estados Unidos se inventaron la campaña del #IceBucketChallenge para recaudar fondos para la ALS Association, organización sin ánimo de lucro que trabaja en investigación médica y ayuda a los pacientes de esta enfermedad. El reto se hizo viral al involucrar a los famosos de la yunaited y en 18 días, lograron reunir más de 13 millones de dólares, según cuenta El Tiempo, lo que demuestra un éxito total.
Los colombianos, como es costumbre, no podíamos quedarnos atrás porque el espantajopismo es primordial. Empezamos a retarnos los unos a los otros y a explicar a todo el mundo que #ElRetoDeLaCubetaDeHielo es para crear consciencia sobre la enfermedad, que solo sabemos que la padece Stephen Hawking. Y resulta, que -país sin memoria- la Guajira ya no existe, porque está muy lejos y el Casanare menos, porque casi que es Venezuela... ¿África? ¿Los niños en Zambia que deben caminar tres kilómetros para encontrar agua? A quién le importa, hay que echarse el balde de agua con hielo antes de que sea sábado y se pase la moda.
Los colombianos, como es costumbre, no podíamos quedarnos atrás porque el espantajopismo es primordial. Empezamos a retarnos los unos a los otros y a explicar a todo el mundo que #ElRetoDeLaCubetaDeHielo es para crear consciencia sobre la enfermedad, que solo sabemos que la padece Stephen Hawking. Y resulta, que -país sin memoria- la Guajira ya no existe, porque está muy lejos y el Casanare menos, porque casi que es Venezuela... ¿África? ¿Los niños en Zambia que deben caminar tres kilómetros para encontrar agua? A quién le importa, hay que echarse el balde de agua con hielo antes de que sea sábado y se pase la moda.
A mí no me molestaría el asunto si además de echarnos el agüita, hiciéramos la donación para ayudar a los enfermos, pero no, estamos en Colombia y aquí lo que realmente vale es que nos miren y den "me gusta" en nuestra publicación.
De verdad, tampoco me molesta que copiemos comportamientos ajenos que dan resultado en otros lugares y con otras personas. El problema es que creamos que basta con copiar para obtener un buen resultado, cuando lo que realmente necesitamos es un cambio de actitud, pensar antes de actuar. Todos somos iguales, pero diferentes a la vez y el que algo funcione con alguien en algún lugar del mundo no implica que deba funcionar conmigo, como lo muestra el que la vicepresidenta de la Asociación de Esclerosis Lateral Amiotrófica en Colombia, Rocío Reyes, haya dicho a El Tiempo que todavía no le han llegado donaciones por la campaña.
Y ahí se ve el espantajopismo que tanto nos gusta y tanto mal nos hace. Yo le creo a la vieja Rocío simple y sencillamente porque estamos en Colombia y dudo mucho que nuestra consciencia se despierte de repente al hacer #ElRetoDeLaCubetaDeHielo, sobre todo que recordemos que después del baño hay que sacar algo del bolsillo para los demás. Nuestro país lleva todos los años de su vida en una situación horrible, que no me interesa describir porque todos la conocemos y somos expertos en hacernos los locos, como para que ahora un balde de agua con hielo nos vaya a despertar.
En fin, la campaña tiene un concepto lindo, independientemente del desperdicio de agua, porque nos invita a ponernos en los zapatos del que sufre la enfermedad, pero ya va siendo hora de que aprendamos a razonar nuestras acciones y tengamos actitudes realmente productivas, que tengan una base y hagan un bien de verdad, tanto a nosotros como a los demás.
Creo que iniciaré una campaña contra el espantajopismo, #ElRetoDelEspantajopo.
Comentarios
Publicar un comentario