La Enferma
Era
una ciudad en la que todo era ideal
La
gente, contenta, salía a caminar
Todos
sonreían y hablaban sin parar
Ninguno
aceptaba que les hacía falta el mar
Los
viernes en la noche eran para celebrar
¿Qué
era lo que festejaban? No lo puedo imaginar
Por
fuera todos siempre felices se mostraban
Pero
por dentro, el vacío sus corazones ocupaba
Era
una ciudad muy especial
Nadie
conocía su problema real
Los
huecos de las vías se podían tapar
Las
inundaciones siempre controlar
La
falta de energía no era algo en qué pensar
Ella
sufría de algo muy particular
¿Qué
era ese algo? Se deben preguntar
Yo
en cambio me pregunto ¿por qué todo termina en “ar”?
Lo
siento, lo sé, no es momento de bromear
Pero
es que no sé cómo este poema continuar
No
les voy a dar más vueltas
No
se vayan a cansar
El
mal de esta urbe, se los voy a revelar
Ella
padecía de una gran enfermedad
Lo
que ella tenía era carencia de amar
De
verdad que era bonita, no se los voy a negar
Pero
su alma siempre estaba a punto de explotar
Nadie
amaba, nadie se amaba y preferían optar
Por
vivir la vida loca y así el hueco tapar
Lástima
que la única forma de los huecos arreglar
No
es con un tapete encima
Sino
con algo rellenar
Y
como el hueco que ella tenía era por falta de amar
Nunca
con ferias ni con fiestas lo iba a poder llenar
La
medicina era muy dura, no la quiso tomar
Porque
para eso necesitaba su conciencia despertar
Fue
así que ella siguió viviendo su drama personal
Aunque
no era una persona, era una ciudad
Como
siempre la quise mucho, no la puedo juzgar
Pues
sé que es difícil las heridas sanar
Ella
se acobardó de solo adivinar
Que
para sanarse tendría que su gente cambiar
No
de ropa, ni de aspecto, sino lo más esencial
La
mente, el corazón, la rumba dejar
La
rumba no era mala, pero les impedía notar
Que
estaban enfermos y debían al médico acatar
Pero
ella estaba acostumbrada a todos los viernes celebrar
Y
realmente era muy duro ese hábito dejar
De
repente una mañana, sin aviso ni amenaza
Un
terremoto vino y le dijo “ya no más”
Se
acabó la guachafita, el trago y lo demás
Porque
vino el dolor, el maestro a demostrar
Que
aunque luchemos y huyamos
El
día llegará
En
que toda enfermedad se debe curar
Pues
el destino es siempre sanos estar
A
las buenas o a las malas, cada quién escogerá
El
camino que los lleve hacia la felicidad
Todos
tenemos algo que se llama libertad
Sea
a quien sea, se le debe respetar
Hay
algo fundamental que debemos recordar
Para
que después no nos vayamos a quejar
Si
al amor lo rechazamos no nos debe extrañar
Que
venga el dolor a su lugar ocupar
La
ciudad aprendió después de mucho llorar
Que
hay cosas más importantes que para la foto posar
Ahora
se ama, se quiere de verdad
Y su
gente, feliz, sale a caminar
Comentarios
Publicar un comentario