Octubre 1
Llevo varios días pensando en escribir algo, sin saber muy bien qué. Me he sentido más perdida que cuando, por seguir una procesión de Domingo de Ramos , creyendo que ésta era circular, fui a dar a la iglesia de Vista Hermosa, barrio de mi ciudad cuya vista en mi memoria es la antítesis de esa palabra. Desorientada, aturdida, obnubilada. Sosteniéndome en la certeza de que todo en la vida pasa. Pasa la alegría por los regalos de Navidad, pasaron las tristezas por los regaños de mi mamá, pasó la amigdalitis, pasan las migrañas, los besos, las caricias, los "te quiero", todo pasa. Avanzando con la esperanza de que las semillas que he sembrado en mi camino algún día brotarán y me alegrarán con sus flores y frutos. Encontrando consuelo en la memoria de una vida sin muchas complicaciones, diciéndome que ya era hora de pasarla un poquito mal, porque no es justo que todo el mundo sufra menos yo. Alegrándome aún con la brisa en mi pelo, estremeciéndome con canciones mil veces repetid...