El día que (re)conocí a mi abuela Conso
Cuando tenía un año y no sé cuántos meses, mi mamá, mi tía Ana, Camilo y yo fuimos a Quibdó con el fin de que yo conociera a mi familia chocoana y que ellos me conocieran a mí. Qué sorpresa para todo el mundo cuando Consolación Murillo de Lozano intentó cargarme y yo le respondí con un "abuela no", mientras que a mi abuelo, Cecilio Lozano, lo traté como si lo conociera de toda la vida. A mi mamá le dio pena, eso lo sé porque me lo ha dicho, y me la imagino pensando: "qué vergüenza con la señora Conso, va a creer que yo le he enseñado esas cosas a Alexa". También me los imagino a todos tratando de convencerme de acercarme a mi abuela, mientras yo seguía respondiendo "abuela no". Yo me entiendo y no me juzgo... La única abuela que yo conocía hasta entonces era a la rubia Raquel Arrieta, con su blanca piel, su voz aguda y sus ojos claros. No iba a ser fácil a esa edad entender que "abuela" también significaba una mujer negra de ojos pequeños y...