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Mostrando las entradas de marzo, 2018

María Dolores (3)

Llegó el día del viaje.  María Luisa despertó a su hermana de la única forma en que ella sabía: haciéndole cosquillas en las axilas. María Dolores se bañó, se vistió y desayunó sin pronunciar palabra alguna. Tenía los ojos hinchados de llorar y la mirada perdida en sí misma de imaginar cosas para no aceptar que hoy tendría que volver. En toda la semana no fue capaz de expresar lo que pensaba o sentía y, al contrario, se había sumido más y más en sus cavilaciones con el paso de los días.  María Isabel, la madre, incapaz para tener conversaciones con ella por que no soportaba oír nada que fuera en contra de sus opiniones, asumió que la hija tenía municiones de droga escondidas para un año en el cuarto y como ella no podría ni siquiera oler eso, decidió dejar todo en manos de los terapeutas. María Dolores bajó sus maletas con ayuda de su hermana y no se despidió del cuarto ni de la casa, pues en su mente, se iba por fin de viaje por Suramérica, en ese viaje descubría lo ...

María Dolores (2)

Subió al cuarto sin haber probado el desayuno. Puso el seguro en la puerta y se tiró en la cama boca abajo, una pierna estirada y la otra flexionada, las manos dentro del pelo, los ojos bien abiertos sin mirar hacia ningún lugar en especial. María Dolores ya no estaba ahí.  Por su mente pasaban cosas que nadie sabría nunca porque ella no las contaría. En ese momento estaba viendo la película de su vida soñada, esa en la que el pasaje que tenía la llevaba fuera del país, directo a una ciudad antigua en la que conocía gente nueva, aprendía otro idioma, compraba diccionarios, estudiaba, leía, tomaba café y era feliz. Se veía a sí misma yendo al cine, a ver películas sin subtítulos en un idioma que no terminaba de aprender. A la salida del cine se encontraba un gato, a veces un conejo (le hacía variaciones a la historia), lo recogía y lo llevaba a su apartamento.  María Dolores se imaginaba una vida en la que todo le llegaba a la puerta de la casa, en la que no tenía que ...

María Dolores (1)

A María Dolores no le gustaba su vida. No le gustaba ser ella. No le gustaba nada. Vivía soñando día y noche con ser diferente, con ser otra persona, con irse de donde estaba, tener otro nombre, cambiarlo todo y no vivir su realidad.  De sí misma había un par de cosas que sí le gustaban, como cuando decía que se llamaba Malo y la gente ponía cara de susto y lo bonito que se veía su pecho cuando usaba blusas con escote redondo. Sí, eso le gustaba, pero el resto lo despreciaba y no sabía por qué.  Cuando tenía seis años, en clase de español, le enseñaron lo que era un diccionario y cómo usarlo. María Dolores quedó fascinada pues pensó que ahí encontraría las respuestas a todas sus preguntas.  "Vida: Del lat.  vita. 1. f. Fuerza o actividad esencial mediante la que obra el ser que la posee.  2. f. Energía de los seres orgánicos.  3. f. Hecho de estar vivo.  4. f. Existencia de seres vivos en un lugar.  5. f....