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Mostrando las entradas de marzo, 2014

Del amor y los bobos

Todas las mujeres sufrimos por amor. A veces hay un espécimen al que amamos, pero es un bobo con diploma y no nos presta ni cinco de atención. En ocasiones, el vale sí nos para bolas, pero porque se le paran las bolas. Puede ser el amigo del que siempre hemos estado enamoradas y nos usa para darle celos a sus prospectos; el ex novio que nunca superamos y que nos enreda la mente cada vez que lo volvemos a ver, así eso sea cada cinco eclipses; el que vimos una vez en el gimnasio, le averiguamos la vida y ni siquiera sabe que existimos. En fin, sea quien sea, sufrimos por alguno. ¿Por qué sufrimos? ¿Por qué somos tan desdichadas? ¿Por qué siempre es lo mismo? Fácil. Porque no nos conformamos con quererlos, sino que queremos que los vales también nos quieran igual a como nosotras los queremos a ellos y como eso no pasa, nos frustramos y comienza el dolor. Debemos partir de la base de que todos los hombres son bobos. Esa es la primera ley del hombre. En virtud de esto, siendo sere...

La Enferma

Era una ciudad en la que todo era ideal La gente, contenta, salía a caminar Todos sonreían y hablaban sin parar Ninguno aceptaba que les hacía falta el mar Los viernes en la noche eran para celebrar ¿Qué era lo que festejaban? No lo puedo imaginar Por fuera todos siempre felices se mostraban Pero por dentro, el vacío sus corazones ocupaba Era una ciudad muy especial Nadie conocía su problema real Los huecos de las vías se podían tapar Las inundaciones siempre controlar La falta de energía no era algo en qué pensar Ella sufría de algo muy particular ¿Qué era ese algo? Se deben preguntar Yo en cambio me pregunto ¿por qué todo termina en “ar”? Lo siento, lo sé, no es momento de bromear Pero es que no sé cómo este poema continuar No les voy a dar más vueltas No se vayan a cansar El mal de esta urbe, se los voy a revelar Ella padecía de una gran enfermedad Lo que ella tenía era carencia de amar De verdad que era bonita, no se los v...