A quien corresponde
No querido tú,
Desde que te conocí, mi vida cambió. Mi mundo empezó a girar alrededor de ti. Te metiste en todas mis conversaciones, pensamientos y pesadillas. Te recordaba todos los días. Escuchar tu nombre me hacía temblar, sudaba frío cuando te veía, saber de ti me hacía llorar.
Por ti, por lo que me hiciste, me amargué y dejé de disfrutar la vida. Ya no salía, tampoco quería comer, nada me alegraba. Sólo había espacio para la rabia y el dolor que me causaste. No podía creer que fueras tan miserable, bajo, ruín. Eres un maldito egoísta, cruel y desconsiderado; no te importa nada, ni nadie. Hiciste de todo para conseguir lo que querías. Y lo lograste.
Me dolía el hecho de que fueras más importante que las personas que amo. Dediqué mucho tiempo a imaginar tu muerte, de manera que pareciera un accidente. Coticé venenos, consulté con algunas brujas, practiqué muchas veces las caídas de las escaleras y a cada momento te pensaba agonizando, sufriendo, muriendo.
Te odié. Odié a tu mamá y a tus hijos. Odié mi vida. Lo odié todo. Pero ya no.
¿Te olvidé? No. Todavía recuerdo lo que pasó como si lo siguiera viviendo. Aún siento algo de rabia y a veces quiero ahorcarte, pero ya no me importa.
Yo soy buena y tú, malo. Mientras yo lloraba, tú reías; pero sé que hice bien en no devolverte ninguna ofensa y en ayudarte cuando (con todo el descaro del mundo) me lo pedías. La vida da vueltas y -aunque te suene a cliché de películas- pone todo en su lugar.
No te diré que te deseo lo mejor del mundo, porque mi mamá me enseñó a no decir mentiras. Pero tampoco te deseo nada malo. De todas formas, lo vas a recibir.
Siendo optimista, debo reconocer lo bueno que tuvo el conocerte. Gracias a que entraste en mi vida, descubrí quiénes en verdad me quieren y me apoyan. Gracias a ti, hice nuevos amigos, que me ayudaron a soportarte. Gracias, porque me hiciste tomar decisiones que en el momento me dolieron, pero que hoy me hacen feliz. Gracias, porque ahora soy más paciente y entiendo mejor el "no hagas a los demás lo que no quieras que te hagan a ti".
Dicen que las lágrimas de hoy son las sonrisas de mañana y si no fuera por ti, no lo podría afirmar con tanta convicción. Así que, gracias.
Yo.
Por ti, por lo que me hiciste, me amargué y dejé de disfrutar la vida. Ya no salía, tampoco quería comer, nada me alegraba. Sólo había espacio para la rabia y el dolor que me causaste. No podía creer que fueras tan miserable, bajo, ruín. Eres un maldito egoísta, cruel y desconsiderado; no te importa nada, ni nadie. Hiciste de todo para conseguir lo que querías. Y lo lograste.
Me dolía el hecho de que fueras más importante que las personas que amo. Dediqué mucho tiempo a imaginar tu muerte, de manera que pareciera un accidente. Coticé venenos, consulté con algunas brujas, practiqué muchas veces las caídas de las escaleras y a cada momento te pensaba agonizando, sufriendo, muriendo.
Te odié. Odié a tu mamá y a tus hijos. Odié mi vida. Lo odié todo. Pero ya no.
¿Te olvidé? No. Todavía recuerdo lo que pasó como si lo siguiera viviendo. Aún siento algo de rabia y a veces quiero ahorcarte, pero ya no me importa.
Yo soy buena y tú, malo. Mientras yo lloraba, tú reías; pero sé que hice bien en no devolverte ninguna ofensa y en ayudarte cuando (con todo el descaro del mundo) me lo pedías. La vida da vueltas y -aunque te suene a cliché de películas- pone todo en su lugar.
No te diré que te deseo lo mejor del mundo, porque mi mamá me enseñó a no decir mentiras. Pero tampoco te deseo nada malo. De todas formas, lo vas a recibir.
Siendo optimista, debo reconocer lo bueno que tuvo el conocerte. Gracias a que entraste en mi vida, descubrí quiénes en verdad me quieren y me apoyan. Gracias a ti, hice nuevos amigos, que me ayudaron a soportarte. Gracias, porque me hiciste tomar decisiones que en el momento me dolieron, pero que hoy me hacen feliz. Gracias, porque ahora soy más paciente y entiendo mejor el "no hagas a los demás lo que no quieras que te hagan a ti".
Dicen que las lágrimas de hoy son las sonrisas de mañana y si no fuera por ti, no lo podría afirmar con tanta convicción. Así que, gracias.
Yo.
me gusta :)
ResponderBorrar