Manifiesto

Hay cosas que me molestan mucho en esta vida, cosas abstractas, intangibles, que muchas veces ni siquiera tienen que ver directamente conmigo y aun así, me vuelan el bló, como la "bonita educación" de la que hablan los vendedores en el mío, la lentitud de la gente en los cajeros automáticos y el verbo colocar. Pero no voy a tratar ninguno de esos temas, sino otro un poco más universal, si se puede decir así. 

Hace tiempo que veo en redes sociales muchos contenidos relacionados con el "amor libre". Son publicaciones que de una u otra forma giran en torno al #SiAmasAAlguienDéjaloIr, al #TeAmoYPorEsoMeVoy, #NosAmamosTantoQueNosDejamos y, la verdad, eso me parece física y química paja.

Todas esas publicaciones -porque sí, estoy peleando con lo que veo en el inicio de mi Facebook- me llevan a pensar que entonces la mejor expresión de amor hacia alguien es dejarle, quitarnos de su camino, no interferir en su vida. ¿En serio? o sea, ¿EJENSERIO? ¿ASÍ DE PURO Y GRANDE Y PROFUNDO Y BUENO ES EL AMOR QUE SENTIMOS, QUE LO MEJOR QUE PODEMOS HACER ES NO DÁRSELO A LA PERSONA POR QUIEN LO SENTIMOS?


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O sea, es que eso es una estupidez, ¿no? Me pregunto de dónde viene y creo que es de los mismos estándares que nos marcan como generación y como sociedad. Ya no celebramos que alguien se case o que vaya a tener hijos, que compre una casa o que tenga algo en su vida que le genere arraigo, no.


Ahora lo admirable es ser almas libres, viajeros sin puerto al que volver, exploradores de la bolita terrestre, adolescentes eternos que no viven con los papás, pero que tampoco son capaces de vivir con ellos mismos y vagan como locos por el mundo buscando llenar vacíos con fotos en monumentos y lugares exóticos, con el pasaporte lleno de sellos y el corazón también sellado, incapaz de darse a alguien más con confianza, secándose por falta de riego.


Vamos así por la vida, caminando -muchas veces en círculos-, viajando, explorando y puede que en la jornada conozcamos a alguien que nos marque positivamente, con quien nos conectamos, por quien sentimos mucho y bien, pero nos negamos el encuentro real con ese ser, porque vivir ese amor implicaría renunciar a vainas a las que estamos acostumbrados, que no nos hacen felices, pero las preferimos porque nos da miedo lo que pueda pasar si cambiamos.


Y entonces yo me pregunto cuándo será el momento del "porque te amo, me quedo". ¿Cuándo vamos a amar tanto a alguien que elijamos quedarnos a ser con esa persona? Y no me malinterpretes, tú que me lees, no estoy diciendo que el amor deba ser una obligación a estar con alguien toda la vida, tratando de hacerle feliz y esas cosas que tampoco funcionan. No.


Lo que pienso es que si sentimos amor por alguien, no debe haber miedo a entregarnos. Almas libres siempre hemos sido y siempre lo seremos, pero la libertad no se pierde por honrar un compromiso que se ha hecho haciendo uso de esa facultad. Si nuestros papás a nuestra edad ya tenían casa e hijos y quizás eso no los hizo felices, no quiere decir que nuestra felicidad esté en vivir como islas, alejados emocionalmente de las personas, evitando formar lazos verdaderos.


Tampoco te digo (a ti, que me lees) que no viajes y te quedes por siempre en el mismo pueblo chiquito y aburrido en el que te tocó nacer, nada de eso. ¡Con lo rico que es viajar! Lo que digo es que el amor implica compromiso y cumplir con los compromisos requiere un esfuerzo mucho más grande que #Soltar y #DejarIr. Yo creo que vale la pena y que cuando nos atrevamos a comprometernos por y con amor, a forjar lazos y dejar el aislamiento sentimental, realmente podremos colaborar a hacer de éste un mundo mejor.


He dicho.

Comentarios

  1. ¿Estará la humanidad está enseñada a huir y resistirse a su ser mismo? amor líquido le llamó Bauman! Besos me encantó!

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