Independencia
La canción When I Grow Up de The Pussycat Dolls, dice "Be careful what you wish for 'cause you just might get it" o algo como "ten cuidado con lo que pides, porque puedes obtenerlo". Yo creo en esa frase, porque mi vida es una prueba de ello.
El otro día le pregunté a mi amigo el Cole qué quería de navidad: "Independencia", dijo. "Jajajajajajajaja ¡qué regalo chistoso!" le respondí. No esperaba que me diera esa respuesta, pensé que pediría un carro, un viaje o un celular nuevo. Definitivamente, la gente sale con unas cosas que uno no se imagina.
Seguimos hablando y yo le dije lo que quería: pijamas, libros, música, memoria selectiva, un computador nuevo, un carro, una guitarra, una flauta traversa y un piano. Me dieron un viaje a Tolú, en el que descubrí que se llama Santiago de Tolú. Bueno, está bien, ese no es un ejemplo de cómo mi vida refleja la mencionada canción, pero quería contárselo al mundo.
El punto es que el Cole se antojó de una parte de mi regalo (el carro) y yo, me antojé del suyo. Y el 8 de enero de 2012, sin lectura de bando y sin grito de independencia, agarré mi ropa y mis libros y me fui de la casa, a ser libre e independiente.
Era mi sueño hecho realidad. Siempre había querido vivir sola, sin mamá y sin papá, sin que nadie me jodiera, sin tener que pensar en quien viviera conmigo. Me fui de la casa, como mi primer acto de rebeldía, antes de que se acabe el mundo y el último, antes de cumplir 20 años.
Me mudé con mi tía y mi prima, que viven a una cuadra de mi abuela. Ahora hago lo que me da la gana, me levanto tarde, me baño a la hora que quiero y no tengo que pedir permisos para salir. A veces almuerzo donde mi abuela, a veces lavo los platos en la casa para merecerme la comida; el otro día, lavé el baño y también me funcionó.
Mi tía sigue ocupada terminando de criar a mi prima y además, yo ya soy "una mujer, una profesional hecha y derecha", por lo que no me va a estar cuidando. No tengo trabajo, no estoy estudiando. Mi papá me mantiene, y cuando él no me manda, le pido a mi mamá, que siempre me mantuvo más que él y -como todas las mamás- nunca me dejará desamparada.
Soy libre como una cucaracha. Nadie me molesta, nadie se mete en mi vida, nadie me llama, nadie se acuerda de mí, nadie me invita a salir, nadie me quiere, pero no me importa, porque soy independiente y soy la mejor.
Espero que al Cole le den el carro y que sea pronto, porque yo me enhuesé por andar de antojada.
El otro día le pregunté a mi amigo el Cole qué quería de navidad: "Independencia", dijo. "Jajajajajajajaja ¡qué regalo chistoso!" le respondí. No esperaba que me diera esa respuesta, pensé que pediría un carro, un viaje o un celular nuevo. Definitivamente, la gente sale con unas cosas que uno no se imagina.
Seguimos hablando y yo le dije lo que quería: pijamas, libros, música, memoria selectiva, un computador nuevo, un carro, una guitarra, una flauta traversa y un piano. Me dieron un viaje a Tolú, en el que descubrí que se llama Santiago de Tolú. Bueno, está bien, ese no es un ejemplo de cómo mi vida refleja la mencionada canción, pero quería contárselo al mundo.
El punto es que el Cole se antojó de una parte de mi regalo (el carro) y yo, me antojé del suyo. Y el 8 de enero de 2012, sin lectura de bando y sin grito de independencia, agarré mi ropa y mis libros y me fui de la casa, a ser libre e independiente.
Era mi sueño hecho realidad. Siempre había querido vivir sola, sin mamá y sin papá, sin que nadie me jodiera, sin tener que pensar en quien viviera conmigo. Me fui de la casa, como mi primer acto de rebeldía, antes de que se acabe el mundo y el último, antes de cumplir 20 años.
Me mudé con mi tía y mi prima, que viven a una cuadra de mi abuela. Ahora hago lo que me da la gana, me levanto tarde, me baño a la hora que quiero y no tengo que pedir permisos para salir. A veces almuerzo donde mi abuela, a veces lavo los platos en la casa para merecerme la comida; el otro día, lavé el baño y también me funcionó.
Mi tía sigue ocupada terminando de criar a mi prima y además, yo ya soy "una mujer, una profesional hecha y derecha", por lo que no me va a estar cuidando. No tengo trabajo, no estoy estudiando. Mi papá me mantiene, y cuando él no me manda, le pido a mi mamá, que siempre me mantuvo más que él y -como todas las mamás- nunca me dejará desamparada.
Soy libre como una cucaracha. Nadie me molesta, nadie se mete en mi vida, nadie me llama, nadie se acuerda de mí, nadie me invita a salir, nadie me quiere, pero no me importa, porque soy independiente y soy la mejor.
Espero que al Cole le den el carro y que sea pronto, porque yo me enhuesé por andar de antojada.
Forever Alone.
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