Se busca un padre

Hace mucho tiempo yo tuve un padre. No sé cuándo, no sé dónde y tampoco sé cómo lo perdí. Ahora me cuesta recordar cómo era tenerlo, qué se sentía, las imágenes son borrosas, así como su voz.  Sé que una vez me llevó al río, pero el agua era muy fría y no me quise meter. Sé que estuve con él en Bogotá, que me quería y disfrutó mi compañía. Sé que él siempre me quiso, que no fui despreciada, mucho menos negada. 

Hace tiempo lo tuve, por raticos, pero lo tuve. Él no me enseñó a montar bicicleta, a ver fútbol ni a nadar. Nunca se preocupó por la hora a la que llegara a la casa, porque "no me iba a dañar la juventud" y respetaba mi libertad. En cambio, siempre confió en que me hizo con una buena madre y en que no hacía falta más. Para mí eso estaba bien, me encantaba vivir en ese ambiente de libertad. 

Mi padre nunca vivió en mi casa, porque él tenía la suya en otra ciudad. Entonces, aprendí a tener más de un lugar. Su casa era mi complejo vacacional, con piscina, hamaca y paseos incluidos. Con él descansaba del colegio y la responsabilidad. Conocí mucha gente, gente importante porque tocaba y cantaba, tomé agua directo de una cascada en medio de la selva, me presentó a la Chirimía, a San Pacho y a los borrachos.

Lo vi amar la música más que a todo en la vida. Lo acompañé en sus serenatas gratuitas, a la tía Conso y a Fabiola. Nos reímos viendo a las reinas de belleza, le tomé fotos dormido, me cuidó cuando me dio migraña. A él y solo a él le entregué las cartas que escribí. Las de amor y las de odio, sólo podía decirle lo que sentía por medio de ellas. 

Peleamos varias veces y nos dio miedo terminar matándonos. Y nos alejamos, nos dejamos de hablar por meses y años, pero siempre lo pude recordar, claro y alto como es. Ahora no sé, su recuerdo se volvió incierto, antichévere, antidiáfano. Lo busco y no lo encuentro. Una vez me abrazó, sé que lo hizo, no estaba soñando. 

Si alguien lo ve, no me diga dónde está, solo dígale que lo extraño, que sé que no está muerto. La recompensa será una sonrisa y el agradecimiento sincero de una niña perdida que solo quiere a su padre de regreso. 

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