Cambiando el diccionario
Yo quiero ser miembro de la Real Academia de la Lengua Española. Si me admitieran, mi primera propuesta sería agregar una nueva acepción a una palabra de nuestro idioma. A continuación, expondré la palabra, su significado, mi propuesta y una sugerencia final.
La palabra
"Diva", que viene del latín divus y es definida por la RAE como "Dicho de un artista del mundo del espectáculo, y en especial de un cantante de ópera: Que goza de fama superlativa". Tiene cuatro acepciones más, que se pueden encontrar en este enlace.
Una nota de la revista Time, citada por Wikipedia, dice lo siguiente:
«Por definición, una diva es una mujer con un ego arrollador compensado sólo en parte por una hermosa voz»
En el diccionario de Oxford encontré que uno de sus significados es: "Una mujer considerada temperamental o altiva". Y el ejemplo que dan, sobre cómo debe usarse la palabra es: "Ella es tan diva que no entrará a un restaurante hasta que no cambien las pinturas en las paredes según su gusto".
Nueva acepción
Se dice de la persona ególatra, egoísta y egocéntrica, que se siente indispensable e imprescindible y no sabe distinguir cuando ya no es querida y/o necesitada. Una diva no acepta que le digan que no y la peor ofensa que puede recibir es que la ignoren. La mejor forma de halagarla es complacerla en todo y hacerla sentir el ombligo del mundo.
Mi definición de diva no se refiere necesariamente a las mujeres con esas características, es más, se inspira sobre todo en comportamientos observados en especímenes del otro sexo. Esta clase de diva no es artista, no tiene una hermosa voz, ni fama superlativa; tampoco tiene características físicas que la distingan del resto de los mortales y solo es posible reconocerla después de tener haberse relacionado con ella.
Diva es todo aquel que nunca acepta sus errores y, por lo tanto, nunca ofrece disculpas ni se preocupa por reparar el daño que ha hecho. Diva es aquella persona que pretende que todo se haga a su manera, que no se pone en el lugar del otro, que siempre tiene excusas y justificaciones cuando hace algo mal, pero que no perdona faltas en las otras personas.
Con una diva es muy difícil hacer un diálogo, por no decir imposible, porque la diva no escucha, sólo quiere que la escuchen a ella, porque ella siempre tiene la razón, o sus historias son mejores. Con una diva nunca se discute y recomiendo que no se haga, porque todo lo dicho entrará por uno de sus oídos para salir inmediatamente por el otro y, de todas formas, la culpa la tendrá siempre la otra persona.
La diva es irresponsable y se jacta de ello, por ejemplo, nunca llega temprano a ninguna parte y alardea del hacer con su vida lo que quiere, porque ya es grande, es adult@ y nadie le manda. No mira las consecuencias de sus actos y cuando estas llegan, se rebela contra ellas para tratar de cambiarlas.
Su irresponsabilidad se ve sobre todo en que, como ya dije antes, nunca, léase bien, nunca acepta sus errores y en cambio los traslada a las demás personas, pretendiendo que acepten todos los cargos, aunque en el fondo saben que estos son compartidos. Las divas que yo conozco se olvidan de que, citando a mi prima Karen,"son hombres y ellos nunca tienen la razón". Y a mí me toca dejar las cosas así, pa' mantene' la amistad.
La diva es infantil, exigente, miedosa, ansiosa, pretenciosa, posesiva, celosa y muchas otras osas, hijas del ego; pero se camufla bajo actitudes "adultas", como la autonomía para tomar decisiones y el ignorar lo que el mundo piense de ella. Sin embargo, vive para mantener las apariencias, olvidando su ser real.
En todos los grupos sociales encontramos divas: hippies, punks, fashionistas, emos, reggaetoneros, champetuos, niñ@s bien, o lo que se les ocurra, siempre tendrán su diva camuflada, que vive según las normas de ese clan, para que nadie descubra su vulnerabilidad.
La otra cara
Sin embargo, no todo está perdido para las divas, pues es precisamente en su vulnerabilidad y en reconocerla, que ellas encontrarán solución a sus problemas. Tan pronto la diva comprenda que es un ser en proceso de evolución, que está en la Tierra para aprender a ser mejor y que su destino final y fatal es ser feliz, despertará su conciencia y madurará. No será fácil, pero con mucha perseverancia, encontrará el equilibrio que necesita y dejará de sufrir, porque eso sí, las divas sufren y mucho.
Las divas tienen muchas cualidades y buenos sentimientos, pero tienen miedo de sacarlos, porque no quieren ser heridas, es en eso, y apuesto lo que sea, que radica su sufrimiento. Todas merecen oportunidades, pero deben aprender a ganárselas, así las valorarán más. Las divas son diamantes en bruto, pero bien brutos.
Todos los seres humanos somos divas en mayor o menor grado, porque en la acepción que propongo, esta palabra es sinónimo de inmaduro, cobarde y orgulloso. Y que tire la primera piedra...
Para terminar, tengo otra sugerencia y es que nos analicemos, que busquemos en nuestro interior qué tan divas somos y que no tengamos miedo a dejar de serlo, porque lo opuesto a la divez (cualidad de diva) es el equilibrio, la paz, la tranquilidad y esas son cosas por las que sí vale la pena luchar.
***
Lee también El mugre no hace al hippie
La palabra
"Diva", que viene del latín divus y es definida por la RAE como "Dicho de un artista del mundo del espectáculo, y en especial de un cantante de ópera: Que goza de fama superlativa". Tiene cuatro acepciones más, que se pueden encontrar en este enlace.
Una nota de la revista Time, citada por Wikipedia, dice lo siguiente:
«Por definición, una diva es una mujer con un ego arrollador compensado sólo en parte por una hermosa voz»
En el diccionario de Oxford encontré que uno de sus significados es: "Una mujer considerada temperamental o altiva". Y el ejemplo que dan, sobre cómo debe usarse la palabra es: "Ella es tan diva que no entrará a un restaurante hasta que no cambien las pinturas en las paredes según su gusto".
Nueva acepción
Se dice de la persona ególatra, egoísta y egocéntrica, que se siente indispensable e imprescindible y no sabe distinguir cuando ya no es querida y/o necesitada. Una diva no acepta que le digan que no y la peor ofensa que puede recibir es que la ignoren. La mejor forma de halagarla es complacerla en todo y hacerla sentir el ombligo del mundo.
Mi definición de diva no se refiere necesariamente a las mujeres con esas características, es más, se inspira sobre todo en comportamientos observados en especímenes del otro sexo. Esta clase de diva no es artista, no tiene una hermosa voz, ni fama superlativa; tampoco tiene características físicas que la distingan del resto de los mortales y solo es posible reconocerla después de tener haberse relacionado con ella.
Diva es todo aquel que nunca acepta sus errores y, por lo tanto, nunca ofrece disculpas ni se preocupa por reparar el daño que ha hecho. Diva es aquella persona que pretende que todo se haga a su manera, que no se pone en el lugar del otro, que siempre tiene excusas y justificaciones cuando hace algo mal, pero que no perdona faltas en las otras personas.
Con una diva es muy difícil hacer un diálogo, por no decir imposible, porque la diva no escucha, sólo quiere que la escuchen a ella, porque ella siempre tiene la razón, o sus historias son mejores. Con una diva nunca se discute y recomiendo que no se haga, porque todo lo dicho entrará por uno de sus oídos para salir inmediatamente por el otro y, de todas formas, la culpa la tendrá siempre la otra persona.
La diva es irresponsable y se jacta de ello, por ejemplo, nunca llega temprano a ninguna parte y alardea del hacer con su vida lo que quiere, porque ya es grande, es adult@ y nadie le manda. No mira las consecuencias de sus actos y cuando estas llegan, se rebela contra ellas para tratar de cambiarlas.
Su irresponsabilidad se ve sobre todo en que, como ya dije antes, nunca, léase bien, nunca acepta sus errores y en cambio los traslada a las demás personas, pretendiendo que acepten todos los cargos, aunque en el fondo saben que estos son compartidos. Las divas que yo conozco se olvidan de que, citando a mi prima Karen,"son hombres y ellos nunca tienen la razón". Y a mí me toca dejar las cosas así, pa' mantene' la amistad.
La diva es infantil, exigente, miedosa, ansiosa, pretenciosa, posesiva, celosa y muchas otras osas, hijas del ego; pero se camufla bajo actitudes "adultas", como la autonomía para tomar decisiones y el ignorar lo que el mundo piense de ella. Sin embargo, vive para mantener las apariencias, olvidando su ser real.
En todos los grupos sociales encontramos divas: hippies, punks, fashionistas, emos, reggaetoneros, champetuos, niñ@s bien, o lo que se les ocurra, siempre tendrán su diva camuflada, que vive según las normas de ese clan, para que nadie descubra su vulnerabilidad.
La otra cara
Sin embargo, no todo está perdido para las divas, pues es precisamente en su vulnerabilidad y en reconocerla, que ellas encontrarán solución a sus problemas. Tan pronto la diva comprenda que es un ser en proceso de evolución, que está en la Tierra para aprender a ser mejor y que su destino final y fatal es ser feliz, despertará su conciencia y madurará. No será fácil, pero con mucha perseverancia, encontrará el equilibrio que necesita y dejará de sufrir, porque eso sí, las divas sufren y mucho.
Las divas tienen muchas cualidades y buenos sentimientos, pero tienen miedo de sacarlos, porque no quieren ser heridas, es en eso, y apuesto lo que sea, que radica su sufrimiento. Todas merecen oportunidades, pero deben aprender a ganárselas, así las valorarán más. Las divas son diamantes en bruto, pero bien brutos.
Todos los seres humanos somos divas en mayor o menor grado, porque en la acepción que propongo, esta palabra es sinónimo de inmaduro, cobarde y orgulloso. Y que tire la primera piedra...
Para terminar, tengo otra sugerencia y es que nos analicemos, que busquemos en nuestro interior qué tan divas somos y que no tengamos miedo a dejar de serlo, porque lo opuesto a la divez (cualidad de diva) es el equilibrio, la paz, la tranquilidad y esas son cosas por las que sí vale la pena luchar.
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