Rastro


Hay un olor a orín de gato
está en la nevera, en el cable, en los trapos
es un souvenir de tu presencia extinta
en mi vida
         que vacía quedó hace rato

Tú te fuiste de madrugada, embuste
te fuiste al alba
me gritaste que te dejara
me dejaste abandonada
a mí misma, que no está mal
sin poder verte en la ventana
al llegar a casa, cansada

Ya no están tus pelos en mi ropa
tus huellas, de las paredes borradas
no hay mordiscos en el colchón
      ni arena regada

Sólo un rastro, una pista
que no me conduce a nada
sólo la certeza
de que no está la que antes estaba
en las ollas y en los platos
hay un olor a orín de gato

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