Te odio, Laura

Te odio, Laura. 

Hace tiempo que quiero decírtelo, pero no encontraba las palabras. Te odio. Con todo mi ser, con toda mi alma. Te odio porque te burlaste de mí aún sabiendo cuánto te amaba. Te reíste de mí en mi cara y no te importó dejarme en ridículo, a mí, que te lo di todo.   

Nunca olvidaré ese día, la mañana fatídica en que me hiciste quedar como el pendejo más grande de toda Cartagena. Porque estoy seguro de que toda Cartagena se enteró de que me pusiste cachos con ese tal Guillermo Vergara. Sí, yo fui el man más imbécil, gritando como un estúpido, preguntando quién era Guillermo Vergara. 

- DIME LAURA QUIÉN ES GUILLERMO VERGARA... ME LO DICES YA... PORQUE TÚ ERES MI MUJER. DIME QUIÉN ES ESE HIJUEPUTA... ¿QUIÉN ES GUILLERMO VERGARA? 

- ¡Cachón! 

Y ahí seguía yo, como si no pudiera conectar una idea a la otra, haciendo repetidamente la misma pregunta idiota. Por supuesto que todos en el Transcaribe sabían quién era Guillermo Vergara. Las pelaítas que iban en la silla de adelante abrían perfiles de Facebook con ese nombre y me los ponían en frente dizque para que yo lo identificara. Desde la primera fila se oían las carcajadas, porque hasta el rapero hacía rimas con el maldito apellido Vergara. 

Te odio por maca, por bruta, por idiota más que por zorra. ¿Cómo se te ocurre llamarme a preguntar si yo te borré el número del tipo? Tras de cachona, carapelá y agallúa. Y yo, el más huevón, con los ojos desorbitados y la voz bien aguda, sudando frío y temblando porque tú no me respondías, porque asumías que yo ya debía saberlo. Te odio. 

- ¿QUIÉN ES GUILLERMO VERGARA?

- ¡El que le afloja la tabla a la cama!

- ¡AAAAAY!

- ¡Cachón!

- ¡Fueeeerarararaaaaaa!

- ¡Da, pero este man sí es la propia hueva, vale!

- LAURA, ME DICES YA. QUE SÍ NOJODA... TE MANDO PORQUE YO SOY TU MARIDO. TÚ NO TIENES POR QUÉ LLAMARME A PREGUNTAR POR... NO. LAURA... NO. ES QUE TÚ ERESMIMUJERYNOTIENESPORQUÉINSULTARMEPORESEHIJUEPUTA. NO... LAURA, NO CUELGUES.... DIME QUIÉN ES... 

- Nojoda, yo creo que hasta mi abuela ya sabe quién es Guillermo Vergara. 

Te odio, Laura. Te odio. 

No te importó que yo te haya sacado de esa porquería de vida que llevabas. Se te olvidó que conmigo te volviste gente, empezaste a comer tres veces al día, conociste una peluquería. Te pasaste por el fundillo las serenatas, las flores, la ropa, las fresas con chocolate que siempre te llevaba. Es que dejé a tu prima, que sí estaba buena, por quedarme contigo, con todo y tu pelo feo y tus patas de garza y, por lo visto, te dio igual. 

Yo pude haberla embarrado una que otra vez, pero fueron cositas menores y nadie se daba cuenta, ni tú misma lo hubieras sabido si no te hubieras metido a registrar mi celular. Pero no, tú tuviste que boletearme en frente de todo el mundo. Quedé como el cachón de la T101. 

Me tuviste que boletear y sin poder tenerte en frente pa' meterte tus tres cachetás. Desde la Castellana hasta Chambacú, todos oyeron cómo me toreabas y como yo, bien estúpido, no descifraba que el nombre por el que me reclamabas era el de quien te machucaba cuando yo no estaba. 

¡Te odio, maldita sea! De qué sirvió tanto amor, tanto cuidarme para no pegarte ninguna enfermedad. Si hubiera sabido que me ibas a pagar así, no le pagaba el motel a la vecina y la metía ahí mismo en tu cama. Bien pendejo que sí fui, yo no sé uno pa' qué cuida y quiere tanto a las mujeres, si igual al final prefieren irse con cualquier fulero, cualquier Vergara. 

Te odio, Laura. Jugaste con mi corazón. Te burlaste de mí, pero ¿esta? esta me la pagas. 

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Carta abierta al vale de la diatriba

Manifiesto

Independencia