Tenemos que hablar
Estoy molesta, tengo cola, me volaron el bló. ¿Quieres saber por qué?
El fin de semana pasado se popularizaron dos videos hechos por pelaos de barrios populares de mi ciudad. Éstos han dado mucho de qué hablar y como siempre ha habido quien hable de más y que lo haga simplemente por hablar.
Pero, Alexa, ¿de quién estás hablando? -te preguntarás. Hablo del vale Javier Julio Bejarano, quien grabó un video diciendo que a estos muchachos hay que censurarlos, que hay que aportar a la ciudad compartiendo lo bueno, lo edificante y no esos videos que pueden dañar "nuestras" futuras generaciones.
Anda, Ale, pero yo no veo cuál es el problema, ¿qué tiene eso de malo? -me dirás. Pues tiene mucho de malo y te voy a explicar:
En primer lugar, entiendo que él habla desde sus saberes, valores, creencias, etc., con la noble intención de ayudar en la construcción de ciudad y eso no puedo decir que esté mal.
¿Dónde veo el problema? En que él y su discurso lo que hacen es perpetuar los estereotipos que tienen tan jodida a mi ciudad, al decir que esos videos no se deben compartir porque vienen de gente pobre, que no saben nada porque no han estudiado y porque además ellos son los que dañan la ciudad ¿AH? ¿Cómo te parece?
Javier se muestra prepotente con su actitud un poco sobrada (porque él sí estudió y otros no) y ¿por qué no? despectiva hacia personas que más que talento o conocimiento intelectual lo que le faltan son oportunidades. Si vemos los videos, hay uno en el que el joven está aconsejando a la gente sobre una situación real, con la que todos nos identificamos, dando tips de manera resumida y que en otros contextos, es lo mismo que hacen los youtubers (y llenan Corferias en Bogotá). En el otro, lo que vemos es a un grupo de pelaos que fácilmente organizan un evento con normas de convivencia, vestimenta y estrategias efectivas de comunicación, que siendo bien guiados, podrían ser el futuro de los actos culturales de la ciudad.
Pero no, para él, ellos son los responsables de los males que aquejan a Cartagena, desconociendo que al contrario, son los que más sufren al tener que vivir dentro de tanta injusticia, en un medio que en vez de valorarlos y educarlos, se burla de ellos y los desprecia.
Me molestan las palabras de Javier y su propuesta (aceptada por muchos) de esconder aquello que no nos gusta. Que si nos dicen corronchos es nuestra culpa por no saber hablar y además, compartir esos videos. Me molesta que piense que por tener un título profesional, entonces ya somos mejores que los que no lo tienen. Sobre todo, me choca que pretenda impartir sabiduría cuando lo único que hace es mantener esos prejuicios sociales, con su respectiva carga racial, (#NoSoyRacistaPorqueTengoAmigosNegros #YoTambiénSoyMorenito) que tanto daño han hecho a nuestra ciudad y que le quitan responsabilidad a quienes en verdad la tienen.
Estos videos, así como el de Cuchillo Pa' Matarte y todos los que sacan los adolescentes en las redes sociales, lo que hacen es mostrarnos su realidad, esa que no nos gusta y que preferimos ignorar -y hasta censurar- para que nuestra ciudad siga siendo "La Fantástica". Pero más allá de los sentimientos o emociones que nos generan, son llamados de atención, gritos de auxilio por parte de estos muchachos, que se muestran quizás por simples ganas de divertirse, pero que nos recuerdan la realidad triste, injusta y cruel que se vive en Cartagena.
Antes de juzgarlos y de discriminarlos por vestirse, caminar o hablar como lo hacen, ¿por qué no tratamos de conocer y entender de dónde vienen estas manifestaciones? Antes de decir que ellos no edifican y que hacen daño, ¿por qué no dejamos de ignorarlos y de hacerles daño con nuestra indiferencia? ¿por qué no preocuparnos por ellos, por sus derechos y necesidades? ¿por qué no educarlos y orientarlos para que desarrollen todas sus capacidades y talentos?
Antes de decir que ellos harán daño a nuestras futuras generaciones, ¿por qué no los valoramos y los incluimos en la construcción de un mejor presente, de una mejor Cartagena en el ahora?
Antes de grabar videos para sobresalir y conseguir likes, quejándonos y hablando mal de gente que está en desventaja con respecto a nosotros, ¿por qué no nos formamos mejor como seres humanos y reconocemos que si hemos tenido la oportunidad de estudiar es para brindar cosas buenas a quienes no han contado con la misma fortuna?
Para construir ciudad es necesario que nos saquemos las cucarachas de la cabeza, que nos veamos a todos como hermanos, hijos de la misma tierra y que busquemos lo que nos une, dejando atrás esos prejuicios que nos separan.
#JeSuisBienMiAMor
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