Indulgencia

La indulgencia es un sentimiento que hace que solo veamos lo bueno de las personas, situaciones y cosas. Cuando somos indulgentes, no nos fijamos en lo que el otro hace o tiene de malo y si nos damos cuenta de ello, buscamos una excusa para disculparlo, pues reconocemos que nosotros tampoco somos perfectos y que todos tenemos derecho a equivocarnos.

Yo tengo un libro de mensajes que abro al azar antes de dormir. Durante un año, el mensaje que habla de la indulgencia me salió casi que todas las noches. Lo leí tanto que llegué a aprenderme el primer párrafo de memoria: "Amigos, hoy vengo a hablaros de la indulgencia, de este sentimiento tan dulce, tan fraternal, que todo hombre debe tener para con sus hermanos, pero que muy pocos practican."

En otra parte, el mensaje dice: "La indulgencia nunca se ocupa de los actos malos de los demás [...] No hace observaciones que choquen, ni tiene reproches en los labios, sino consejos, lo más a menudo disfrazados". Y finalmente, dice que cuando criticamos a alguien, la consecuencia que sale de nuestras palabras es que nosotros somos mejores que aquél a quien criticamos.

Bien, todo este preámbulo fue para decir que yo realmente no había comprendido el mensaje hasta hoy. 

Hoy se me dio por manejar. Salí sola en el carro, sin ningún copiloto experto que me pudiera salvar en caso de hacer algo mal. Éramos el carro y yo contra el tráfico. Como se podrán imaginar, fue un desastre. El carro se me apagó como 20 veces y mientras tanto la gente pitaba y me gritaba "¡¡Buñuelaaa!!". Una señora hasta dijo "¡Esta perra!".  Por supuesto, yo también insulté a uno que otro, no me podía quedar con eso guardado. A pesar de todo, logré llegar viva a mi casa y lo más importante, sin chocar con nadie.

Ya en casa, me puse a hablar con mi prima y cuando dije "es que la gente es muy incomprensiva, como si ellos hubieran nacido manejando" vi la luz. Fue como si me quitaran un velo y por fin pude comprender lo que es la indulgencia y de paso, confirmé una vez más que mi forma favorita de aprender es a través del dolor de las experiencias.

La verdad es que me angustié estando expuesta a las críticas de la comunidad conductora de Cali. Sentir que nadie me entendía ni se compadecía de mí fue algo doloroso, nada placentero; en ese momento, me hubiera gustado que alguien dijera "pobrecita, apenas está aprendiendo, tiene derecho a equivocarse, ya va a mejorar"; pero no, nadie lo hizo, porque como bien dice el mensaje, muy pocos practican la indulgencia.

A mí siempre me gustó criticar, no me ponía en los zapatos de nadie para que no me diera pecueca. Yo me veía de jurado en un reality diciéndole a la gente lo horrible que cantaba, que eran expertos en dañar canciones. Y fue hoy, que estuve en el puesto de la criticada, de la que hace todo mal, que sentí lo feo que es que nadie se compadezca de uno. 

No les voy a pedir que cambien y sean indulgentes, porque no tengo autoridad para eso, por algo me habrá salido tanto el mensaje a mí y no a ustedes. Lo que sí sé es que hoy mi vida cambió. Seguiré practicando para mejorar, para que cuando abra el libro me salgan otros mensajes y los comprenda sin tener que sufrir; y para que nunca nadie me vuelva a decir "buñuela" ni "perra". 


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